Necesidad de una Política Portuaria para Chile
Enviado por soledad el Mié, 11/05/2011 - 14:16.Sin duda la modernización de la Industria Portuaria de Chile no solo esta circunscrita a la ampliación de los terminales concesionados o a la licitación de los que aún no lo están, sino a su entorno y a los trabajadores que la mueven.
El avance de la Industria Portuaria de Chile viene de la mano de la ley 19.542, promulgada en 1997, la que permitió la incorporación de capitales privados y nuevas tecnologías al mercado, lo que ha posibilitado gestionar los terminales con menores tiempos en las faenas de transferencia, redundando en una mayor eficiencia comercial cuyos beneficiarios son los empresarios del rubro.
Es un error pensar que la política portuaria nacional y su desarrollo estratégico, se agotan en fórmulas de concesiones que no permiten las opiniones de los actores involucrados y no dan cabida a una discusión del todo necesaria.
Los concesionarios portuarios ven con desesperación que la modernización de canales internacionales y las nuevas generaciones de naves los alejan de los avances del sector, y de las nuevas modalidades de transporte. Aún así, pretenden avanzar en su expansión sin entender que la legislación plantea limitantes constitucionales respecto a la competitividad de otros actores no concesionarios. Los usuarios de los terminales otrora públicos, no solo han ido desapareciendo, si no que los operadores que han logrado sobrevivir carecen de frentes de atraques para ejercer su actividad.
Por otra parte, tanto el Estado como el sector concesionado, hacen oídos sordos a las opiniones de otros actores de la industria respecto de los corredores bi oceánicos necesarios si queremos ser la puerta internacional del comercio de los mercados del pacifico.
El portuario es un mercado que no ha logrado racionalizar sus recursos. La sobre población de directores en las empresas del rubro y sus bochornosas discusiones con SEP y ministerios, sus malas gestiones, sus incursiones en otras actividades comerciales, como proyectos inmobiliarios, comerciales y turísticos, que no son de su incumbencia, hacen que se hipoteque el desarrollo portuario del país. Del mismo modo, cayendo en los mismos errores, vemos a empresas e instituciones del estado tratando de desarrollar negocios ajenos a su giro, en la industria portuaria, como los casos de Punta Arenas y Codelco.
El mensaje de la ley 19.542 prometió la regulación de la industria portuaria de Chile pero el punto relevante es que no puede desarrollarse la industria portuaria nacional sin incluir a todos los puertos del país, particulares, privados, mono operados por concesión o estatales multi operados y a las ciudades que albergan esos puertos.
La regulación de la libre competencia es y será el gran desafío de cualquier bloque político que quiera hacer bien las cosas. Lo anterior exige una mínima acción de parte del Estado, de medidas urgentes, como la coordinación de los organismos estatales, que sean tomadas a la brevedad.
Es un despropósito pensar en licitaciones y concesiones, si no existen planes de infraestructura vial que permitan acercar las mercancías a los puertos. Las que existen son en opinión de todos, insuficientes para la transferencia de la carga proyectada.
Así las cosas, los anuncios de concesiones no hacen más que demostrar la poca prolijidad y falta de visión en las cuestiones referidas al sector y que se reflejan a menudo en los medios de comunicación.
Ausente en la supuesta modernización portuaria es la participación ciudadana. No es posible obviar la opinión de los habitantes de la ciudad puerto en las estrategias que finalmente afectarán su calidad de vida.
Si bien es importante para la industria turística de Valparaíso mantener limpia la vista de contenedores, la apertura del borde costero asfixiaría a la industria portuaria, como aspecto económico más potente que tenemos como ciudad, lo cual significa una carga que no podemos aceptar. Operada con la racionalidad requerida, la industria portuaria, integrada a la ciudad, debería ser capaz de aportar a la solución de las deudas que ésta arrastra. Mucho más que los proyectos inmobiliarios en los que se aventuran los directores de las empresas portuarias.
Desde 1981, cuando los trabajadores éramos dueños de nuestro trabajo, al actual sistema imperante de los trabajadores portuarios eventuales, verdaderos temporeros portuarios, permanecen pendientes una serie de materias laborales que nos afectan. A la precariedad de nuestras labores se suman abusos estructurales que las leyes consideran como lícitos, pero que deben ser abordados por las instancias legislativas para tener una relación más equilibrada, y que se ajuste a los estándares internacionales.
Si bien los trabajadores fueron “beneficiados” para su desvinculación por los efectos de las concesiones, estas medidas han sido un fracaso rotundo. La reconversión prometida, terminó en una estafa por parte del Estado por cuanto aquellos que buscaron una capacitación, no sólo tuvieron que pagar por ella, sino que finalmente no pudieron reconvertirse.
Desde estas experiencias se debe avanzar en la formalización del empleo, otorgándoles a los trabajadores capacitación en las nuevas competencias que necesita la industria, reconociendo el carácter de trabajo pesado, exigiendo medidas de seguridad elementales y actualizando su contrato de trabajo a la modernización que se exige del sistema portuario en su conjunto.
Los elementos enunciados plantean la necesidad de cabildos ciudadanos de las ciudades puertos de manera que las definiciones políticas generales aborden la necesidad de elaborar un plan de desarrollo estratégico, así como a la discusión de un instrumento jurídico que permita poner en marcha dicho plan, es decir una ley general de puertos que regule una industria estratégica en la cadena de servicios del comercio internacional, que contenga la participación de todos los que de una u otra manera serán afectados. Leer más
MINISTRA DEL EMPRESARIADO
Enviado por soledad el Mar, 05/04/2011 - 14:24.En una bochornosa mañana de la Capital de Chile, 11 dirigentes de diferentes puertos, fuimos recibidos en dependencias de la Sra. Ministra del Trabajo, para decirnos que si no estábamos de acuerdo con las condiciones laborales actuales de la Industria Portuaria de nuestro país “nos cambiáramos de trabajo”.
A decir de muchos, la nueva Ministra del Trabajo es más política, lo cual hace razón, leyendo sus últimas opiniones a cerca del posnatal y su copago, así como su negativa de subirles los impuestos a los grandes empresarios para la reconstrucción después del terremoto que afectara a Chile en el mes de Febrero, lo cual catalogó como una “estupidez”.
Uno podría aventurarse a decir que esas opiniones son parte de la educación de tinte prusiano de colegio alemán que ella tuvo, ya que sin duda alguna nada de la sensibilidad de nuestro insigne Claudio Arrau le quedó grabado, eso es evidente. Pero también en mi opinión, aquella frase célebre de la ex – senadora que al inicio de la crisis global, planteó que “el obispo no sabía nada de economía”, refiriéndose al ruego de la Iglesia por un salario ético.
Insistir que a pesar de haber sido ayudante de Investigación sobre pobreza en nuestro continente, en la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y bajo la dirección Oscar Altimir, los datos de Chile no son parte de su acervo cultural, pues sin mover un solo músculo de su delgada cara, la hija del general, le dijo al viejo portuario Ruiz de Punta Arenas, que se veía joven y que le faltaban varios años para seguir trabajando. Ruiz tiene actualmente, 66 años y trabaja terceros turnos que van desde las 23:00 horas a las 06:30 del día siguiente, los que le permiten llevar el pan a su hogar y no se puede jubilar pues carece de densidad y continuidad previsional, claro que eso no es economía.
Lo concreto es que el Presidente Piñera, a propósito de los 33 mineros enterrados y las pésimas condiciones de seguridad laboral, ofreció a los trabajadores “Un Nuevo Trato”, parece que como de costumbre, lo dicho por la Sra. Ministra termina traicionándola, pues en la opinión del suscrito:
Detener la generación de insumos, como estudios de legislaciones comparadas de carácter internacional, la falta de ratificación de convenios internacionales (OIT), el necesario diálogo social, también propuesto por la OIT y la democratización de la capacitación de los dirigentes de los trabajadores para enfrentar de mejor forma las negociaciones colectivas, son elementos necesarios, que el Ministerio del Trabajo debe entregar al país, para que el Poder Legislativo y el Gobierno puedan proponer un nuevo trato laboral a los trabajadores, planteado por el Presidente de La Republica. La Sra. Ministra y El Subsecretario no pueden deshacerse de tan magna responsabilidad. Me refiero a los artículos 133 al 145 del código laboral y una infinidad de decretos, que han sido superados por las nuevas formas de producción de nuestra industria y por lo insostenible de las formas de contrato, que en su mayoría crean falta de continuidad y densidad previsional de la mayoría de los trabajadores que se desarrollan en nuestra industria y que en definitiva deberán ser abordadas y subsidiadas por el Estado de Chile.
Plantear lo anterior, es solamente pedir lo que La República, ha acordado, ya antes de la existencia de la Sra. Ministra y del suscrito.
Funciones del Ministerio del Trabajo y Previsión Social de La Republica de Chile
Estudiar, elaborar y proponer políticas, planes, programas y normas orientados a la construcción de un sistema de relaciones laborales que privilegien la cooperación entre trabajadores y empresarios y sus respectivas organizaciones, así como la adecuada canalización de los conflictos, conduciendo los esfuerzos públicos hacia ese objetivo y articulándolos con los sectores sociales cuando corresponda, es una de sus misiones.
Otra de ellas es Garantizar al ciudadano una vida digna, protegida de las contingencias sociales, en el marco del respeto a sus derechos fundamentales mediante el ejercicio de un rol educativo y promotor de un ciudadano activo; fiscalizador y regulador de las instituciones públicas y privadas, relacionadas al área de la seguridad social; y subsidiario en aquellas situaciones que la ley así lo contemple. Leer más
Feliz día y gracias por Todo
Enviado por soledad el Mar, 08/03/2011 - 15:51.Gracias por no sucumbir a los cantos de sirenas
Y quedarte con nosotros, para
Colocar el alma, el cuerpo y la razón
Por la simpleza y grandeza de querer vivir mejor
Gracias por volver y tomar la senda justa
Por entender que siempre serás ajena
De los que alaban traiciones
Y venden la Patria
Gracias por sumarte, por entender
Por tu convicción de que es posible
Cambiar el mundo a favor nuestro
Y que contigo la faena es más llevadera
Gracias Compañera Leer más
